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María, 16 años, encantada. Adoro escribir desde el primer momento que mis manos cogieron un libro y mis ojos tuvieron la suerte de poder leer aquellas palabras. Tan rayada que hasta podrías esnifarme. Vivo en un mundo paralelo y pocas veces estoy de vuelta. ¿Mi mayor miedo? Decepcionar a la gente que quiero. ¿Mi mayor consejo? Ser feliz y quererse a uno mismo, pues vas a ser la única persona que pase toda la vida contigo. No intentes entenderme, ni yo misma lo hago.

martes, 15 de noviembre de 2011

DIPSP



Que no, que no hay príncipe azul, ni verde, ni amarillo, ni violeta. Solamente princesas, princesas tontas. Princesas que sueñan con encontrar algún día a ese príncipe. Y es que, ¿realmente piensan que la felicidad de una princesa depende de si tiene príncipe o no?. Por supuesto que no, tenemos que ser felices por nuestras acciones y por nosotras mismas, porque hay que quererse. Somos princesas rebeldes, sin príncipes. Teniendo princesas, ¿para qué queremos príncipes? Podemos ser felices sin ellos, teniéndonos las unas a las otras. No, no dependemos de nada ni de nadie para ser felices. Somos nosotras mismas, princesas que no necesitan nada de nadie, sólo ser buenas con la vida y la vida será buena con ellas. Pequeñas princesas sin príncipe que no besan ranas, eso es sólo cuento para niños. Los príncipes no existen y las ranas siempre serán ranas. Por eso yo, princesa feliz de cuento sin príncipe declaro hoy: día internacional de las princesas felices.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Nunca digas siempre, nunca digas nunca


¿Quién dijo siempre?. Nada es para siempre. Las cosas, las personas, los momentos.. Llegan, se van. Algunos permanecen más tiempo y crees que estarán contigo para siempre. Pero de la noche a la mañana desaparecen. Los momentos se van, se desvanecen y pasan a ser recuerdos. Algunos los recuerdas con felicidad, otros con rencor. Pero al fin y al cabo se convierten en recuerdos y dejan de ser momentos, pues, nunca volverán a repetirse. Están las cosas, se pierden, siempre se terminan perdiendo. Y como no, las más importantes, o eso dicen, las personas. Llegan a tu vida, sin avisar. Se convierten en amigos. Unos permanecen más tiempo otros menos. Unos te dejan más, otros menos, pero todos te dejan algo. De cada persona que pasa por tu vida aprendes algo. Habrá de los que dejen mucho, pero nunca habrá de los que no dejen nada. Al fin y al cabo, todo el mundo se termina yendo y te quedas sola. Te das cuenta de que pocas personas permanecen ahí y que el camino lo tendrás que recorrer sola. Pues, nada es para siempre.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Far


Y será en ese momento exacto,  en el que mires a una esquina y me veas. Ahí, junto a las cosas que abandonaste, junto a lo que dejaste ir, junto a todas esas cosas que despreciaste. Pero cuando llegue ese día, yo ya estaré muy lejos y ni podrás distinguirme entre millones de sombras. Sólo formaré parte de tu recuerdo, algo que pudiste tener y no quisiste. Y te darás cuenta de que no vas a encontrar a nadie como yo. Así que, ahora, no vuelvas, te lo pido por favor. Vete si quieres, pero no vuelvas nunca más. Pero sólo te aviso de que, llegará el día en el que te detengas a ver fotos viejas y encuentres una nuestra. Será ese preciso momento en el que te darás cuenta de que las cosas buenas sólo suceden una vez.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Hasta siempre


Todos. Y cuando digo todos, es todos. Todos y cada uno de nosotros tenemos secretos. Secretos que no compartimos con nadie. Ni con nuestro mayor confidente. Yo tengo muchos, ¿sabes?. A veces pienso que son secretos estúpidos, sin sentido. Me da igual, son mis secretos y yo he decidido que lo sean. Lo son porque yo quiero, no hay otra explicación. Pero puede que esta vez haga una excepción, ¿quieres que te cuente algunos?. Vale, lo haré. Uno de mis secretos ahora mismo, es que te echo de menos. Te parecerá estúpido, supongo que ya lo sabrías. Pero sigue siendo mi secreto, porque que te eche de menos indica que te quiero, que todavía te quiero. ¿Que cómo me he dado cuenta? es fácil. Te das cuenta de que quieres a una persona cuando sin pensarlo, escribes su nombre en la última página de tu cuaderno, cuando escribes su inicial en una parte de tu mano, cuando al escuchar una canción te viene a la mente esa noche, esos fríos días de verano. Tú eres mi secreto, gracias a ti consigo dormirme todas las noches. Gracias a ti y a tus recuerdos, nuestros recuerdos. Y ahora, secreto mío, sólo tengo algo más que decirte. Sólo espero poder verte de nuevo. El destino tal vez. Yo quiero volverte a ver, para poderte decir algo que nunca pude: gracias por hacerme feliz.

martes, 8 de noviembre de 2011

Better in time



Sí, lo sé. Dije que cambiaría de capítulo y que pasaría página, lo dije, lo sé. Pero es que no puedo joder, hay algo que me lo impide, que no quiere que lo haga. Y es que cada vez que lo intento, la página me hace un tajo en el dedo que me recuerda que no quiere ser olvidada. Y se que no lo será. Y juro que lo intento, lo juro. Pero es que no veo un camino sin ti. No quiero un punto y final, sino un punto y aparte, un continuará. Quiero un contigo. Te quiero aquí conmigo. Pero no, no puedo. Circunstancias de la vida no lo permiten. Prometo cambiar de capítulo, prometo pasar página y ser feliz. Prometo que lo haré, pero necesito tiempo. O eso creo porque, realmente, ¿el tiempo lo cura todo?

domingo, 6 de noviembre de 2011

The greatest day


Levántate. Sonríe. Comienza el día con la sonrisa más bonita del mundo y consigue contagiársela a todo el mundo. Salta de la cama y prepárate el desayuno, lo que más te apetezca. Hoy podría ser tú día, date un capricho. Sal a la calle y ríete de ti misma, sé feliz. Siente el sol en tus ojos y no te pongas gafas a pesar de que te moleste. Sal en pantalón corto aunque tengas frío. Déjate la melena suelta aunque se te pongan todos los pelos en la cara. Ponte bailarinas a pesar de que eres bajita y necesitarías tacones. Sé tú misma y haz lo que te apetezca. Hoy puede ser el día de tu vida, o tal vez no. Pero nunca lo sabrás si no te levantas con una sonrisa en el rostro. Pues hoy, podría ser tu día.

martes, 1 de noviembre de 2011

The strongest


Sí, lo soy. Soy fuerte, muy fuerte. Nada ni nadie conseguirá pisotearme. Tengo todo lo que alguien pudiera desear. Y cuando estás rozando la felicidad. Caes. Lejos, muy lejos. Sigues cayendo. No paras de caer. Y piensas qué pudiste hacer mal. Qué fue lo que le impulsó a la vida para ponerte en esta situación. No encuentras nada, eres la de siempre, sigues siendo la de siempre. Aunque la gente diga lo contrario. Quizás sí, quizás no. Todo el mundo tiene derecho a cambiar, ¿verdad?. A rectificar sus errores, a madurar. A lo largo de la vida, todo el mundo cambia y esos cambios te hacen darte cuenta de cosas. Quién realmente te merece, a quién realmente le importas. La vida da mil vueltas y, de la noche a la mañana, la persona más importante en tu vida, puede llegar a ser.. nada. Simplemente nada. Un extraño más en tu vida. Una persona más de esas que ves por la calle y olvidas su cara. "Nos queda al menos lo vivido". Los buenos momentos nunca se olvidan, nunca. Pero no, no voy a dejar que nadie me pisoteé más. Soy como soy. Soy fuerte y lo seguiré siendo, porque la vida me ha enseñado que si no lo eres pierdes.