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María, 16 años, encantada. Adoro escribir desde el primer momento que mis manos cogieron un libro y mis ojos tuvieron la suerte de poder leer aquellas palabras. Tan rayada que hasta podrías esnifarme. Vivo en un mundo paralelo y pocas veces estoy de vuelta. ¿Mi mayor miedo? Decepcionar a la gente que quiero. ¿Mi mayor consejo? Ser feliz y quererse a uno mismo, pues vas a ser la única persona que pase toda la vida contigo. No intentes entenderme, ni yo misma lo hago.

domingo, 23 de septiembre de 2012


A veces, la decisión más subrealista, loca y sin sentido...
Es la correcta.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Remember me


Llegué a la habitación y me acosté en la cama, boca arriba. Me dispuse a pensar y, con lágrimas los ojos, me acordé de él. Me acordé de él y de su sonrisa. De sus ojos, de su boca y de sus manos que un día estuvieron entre las mías. Y lloré, lloré cuando lo vi aferrado a ella y no a mí, cuando vi su mirada retirandose de la mía, cuando ya no era yo el motivo de su sonrisa y cuando ya no me dedicaba ni un segundo de su tiempo. Empapé la almohada de recuerdos, de miradas y de sonrisas desvanecidas. Y lloré cuando vi que era ella la que se reía con él y no yo, cuando le agarró la mano y cuando le besó. Lloré porque ella lo tuvo y yo no, porque ella ya no lo recuerda y yo sí. Lloré porque ella lo besó y ya no lo recuerda, mientras que yo sueño cada día con poder rozar sus labios con los míos.

martes, 18 de septiembre de 2012

Where are the plans we made for two?


Dicen que cuando tememos algo, tememos a que algo ocurra, en la mayoría de los casos ocurre. Y como no, una vez más ese dicho se ha cumplido. Ha ocurrido, aunque duele mucho más de lo que imaginabas. Cuando te dispones a ser feliz, cuando encuentras a alguien que realmente lo consigue, llega él. Llega él recordándote que no lo has olvidado, que sigue ahí y que no está por la labor de marcharse. Recordándote que aún le quieres, más de lo que pensabas y que sigues estando incompleta sin él. Que lo necesitas, lo necesitas cada vez más y no está. Te encantaría que te rodeara con sus brazos y te dijera que te quiere, que te quiere para estar siempre contigo. Y la realidad es que te lo dice, pero no quién quisieras que te lo dijera. No sabes lo que ocurre y lloras, lloras por no entender cómo puede seguir siendo tan importante después de tanto tiempo. Y te das cuenta de lo que ocurre, y lo que ocurre es que tu corazón está dividido en dos, en dos partes muy importantes a las que quieres, aunque la parte que menos te conviene sigue siendo la más grande.

domingo, 16 de septiembre de 2012


Entre broma y broma, la verdad asoma.


jueves, 23 de agosto de 2012

True story



Y es que es así, somos así de tontas, infantiles y estúpidas. Que si se nos ponen un príncipe azul y un capullo delante, vamos a elegir al capullo. Es ley de vida, por mucho que digamos, no queremos ni flores de colores ni mariposas revoloteando a nuestro al rededor. Buscamos lo prohibido, lo peligroso, lo que sabemos que va ha hacernos daño. Digamos que es porque lo prohibido es tentador y lo peligroso atractivo. Nos gusta que nos hagan sufrir y que luego vengan a pedirnos perdón sabiendo que volverán a repetirlo. Y sí, somos tontas sabiendo que lo que nos gusta es lo que va a hacernos daño. Pero es así y lo seguirá siendo. Lo seguirá siendo hasta que uno de esos capullos se enamore, se enamore y se convierta en un príncipe azul. 



Digamos que al fin y al cabo sigue siendo la misma historia de siempre: el sapo, después de muchos besos, siempre se termina convirtiendo en príncipe, ¿no?

domingo, 19 de agosto de 2012


jueves, 16 de agosto de 2012

Here's my story, here's my life


"El camino correcto, el que debemos tomar, las decisiones adecuadas..." ¿Cuántas veces nos habremos preguntado qué será de nosotros? Cuando somos pequeños todo se ve muy fácil, demasiado fácil; queremos ser grandes bailarinas, famosas cantantes, perfectas modelos o actrices para recordar. Todo se ve  tan fácil cuando tu mayor decisión es si quieres jugar a las muñecas o prefieres montar en bicicleta. Ahí todo es sencillo, tal vez demasiado. Cuando crecemos y maduramos nos damos cuenta de que las decisiones fáciles, los caminos de rosas y las mariposas de colores se terminan y todo se complica, cada vez más. Y es ahí cuando piensas, ¿y qué más da? 
Dejas que el camino fluya, que todo se coloque en su sitio y que el destino haga contigo lo que quiera.